Identifica qué está funcionando, qué está limitando tus resultados y dónde debes concentrar los próximos esfuerzos de Comunicación y Marketing.
#CultivamosMarcas
TÚ SIEMBRAS, NOSOTROS TE
AYUDAMOS A QUE CREZCA
Analizamos cómo funciona el conjunto, qué resultados está generando y hasta qué punto responde a los objetivos y posicionamiento que necesita la empresa.
No revisamos canales de forma aislada. Evaluamos cómo funciona el ecosistema completo y qué relaciones existen entre marca, comunicación, captación, inversión y resultados.
Analizamos qué papel desempeña cada canal y qué resultados está aportando en relación con los recursos empleados.
Puntos clave:
Contribución, eficiencia, duplicidades, uso, resultados y complementariedad entre canales.
Revisamos si la empresa proyecta una identidad consistente y reconocible entre sus distintos públicos y puntos de contacto.
Puntos clave:
Identidad, mensajes, tono, propuesta de valor, diferenciación y consistencia.
Evaluamos cómo circula la información dentro y fuera de la organización y si los mensajes llegan de forma clara a empleados, clientes, medios, partners y otros stakeholders.
Puntos clave:
Flujos, públicos, mensajes, canales, consistencia y puntos de fricción.
Analizamos cómo aparece la organización en su ecosistema digital y qué percepción pueden construir los diferentes puntos de contacto.
Puntos clave:
Visibilidad, percepción, menciones, autoridad, consistencia y exposición reputacional.
Estudiamos qué ocurre desde que un usuario entra en contacto con la empresa hasta que genera una acción de valor. Detectamos cuellos de botella, pérdidas entre etapas, activos que no convierten y posibles problemas en la conexión entre tráfico, interacción, lead y oportunidad.
Puntos clave:
Puntos de entrada, activos de captación, funnel, conversión y fricciones.
Identificamos diferencias entre lo que la compañía quiere transmitir y lo que realmente proyectan sus distintos activos y puntos de contacto.
Analizamos si existen esfuerzos redundantes mientras otros canales con potencial permanecen poco desarrollados.
Localizamos puntos donde el interés generado no consigue transformarse en contacto, lead u oportunidad.
Identificamos activos, audiencias, canales o capacidades que la organización podría aprovechar mejor.
Un proceso de trabajo escalable y orientado a la consecución de objetivos de negocio claros desde el primer mes.
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Identificamos qué cuestiones necesita resolver la empresa y qué ámbitos deben analizarse. Determinamos activos, canales, datos, periodos, interlocutores y fuentes de información necesarios para realizar una evaluación rigurosa.
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Reunimos información cuantitativa y cualitativa sobre acciones, canales, contenidos, inversión, resultados y funcionamiento interno.
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Analizamos la información recopilada y buscamos patrones, desviaciones, contradicciones, fricciones y oportunidades. No evaluamos únicamente si una acción existe, sino qué función cumple, cuánto aporta y cómo se relaciona con el resto del ecosistema.
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Diferenciamos fortalezas que conviene conservar, ineficiencias que requieren corrección, riesgos y oportunidades todavía no aprovechadas.
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Traducimos el diagnóstico en recomendaciones concretas y priorizadas. La hoja de ruta establece qué conviene mantener, corregir, desarrollar o replantear para facilitar que Dirección decida los siguientes pasos con mayor información.
Una auditoría de comunicación y marketing es un análisis estructurado y objetivo de la estrategia, los canales, los mensajes, la marca, la inversión y los resultados de una organización. Su finalidad es detectar qué está funcionando, qué está limitando el rendimiento y qué oportunidades de mejora deberían priorizarse. En AOM trasladamos las conclusiones a un diagnóstico ejecutivo y una hoja de ruta que facilite la toma de decisiones.
El alcance se adapta a cada organización, pero puede abarcar estrategia, comunicación interna y externa, marca, posicionamiento, canales digitales, contenidos, captación, campañas, conversión, inversión, medición y coordinación entre áreas. Antes de comenzar definimos qué dimensiones necesitan analizarse para evitar revisiones genéricas que aporten información pero no ayuden a tomar decisiones.
No es necesario auditar siempre todo el ecosistema de comunicación y marketing.
El alcance se adapta a la realidad y necesidades de cada empresa. La auditoría puede centrarse únicamente en comunicación, únicamente en marketing o combinar ambas áreas cuando sea necesario obtener una visión más completa.
Antes de comenzar definimos conjuntamente qué áreas, canales y procesos deben formar parte del análisis, para que la auditoría responda a las preguntas reales de la empresa y no se convierta en una revisión genérica.
La auditoría de comunicación analiza especialmente posicionamiento, mensajes, públicos, canales, narrativa, reputación y coherencia comunicativa. La auditoría de marketing presta mayor atención a estrategia, captación, campañas, inversión, conversión, rendimiento y medición. Una auditoría integral permite analizar ambas dimensiones conjuntamente y detectar cómo se afectan entre sí.
Puede ser recomendable cuando existe inversión y actividad pero no se conoce con claridad qué está generando resultados; cuando diferentes canales o proveedores trabajan sin una dirección común; cuando la marca ha evolucionado; o antes de redefinir la estrategia y aumentar recursos. También es útil cuando Dirección necesita una visión externa y objetiva antes de tomar decisiones relevantes.
La empresa recibe un diagnóstico estructurado de la situación, los principales hallazgos, áreas de mejora, oportunidades detectadas y una hoja de ruta priorizada para facilitar la toma de decisiones. El objetivo es que Dirección pueda distinguir claramente qué debe mantener, corregir, desarrollar o reconsiderar.
No. La auditoría tiene como objetivo analizar, diagnosticar y establecer prioridades. Una vez finalizada, la empresa puede ejecutar las recomendaciones con sus propios equipos y proveedores o continuar trabajando con AOM mediante un servicio de acompañamiento estratégico o proyectos especializados. Esto permite preservar la independencia del diagnóstico y diferenciar claramente la fase de análisis de la fase de ejecución.
La duración depende del tamaño de la organización, el número de mercados y canales, la disponibilidad de datos y la profundidad del análisis requerida. Por eso definimos el alcance antes de comenzar y establecemos un calendario específico para cada proyecto.
Obtén una visión objetiva de cómo están funcionando tus canales, mensajes, inversión y procesos de conversión.